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23 junio 2025

LIBERTERRA

 

Primera reseña de este 2025. Más vale tarde que no empezar. Y empezamos con un cómic que tenía ganas de leer, y ganas de reseñar. Por varios motivos que ahora paso a explicar. Pero lo primero es lo primero, hablo de Liberterra. Estamos ante una obra financiada a golpe de crowdfunding, que está siendo mi principal caladero de compras en los últimos tiempos. Con guion de mi amigo Javier Mora, dibujo de Rubén Chacón y color de Juan Moreno. Liberterra nos lleva a un futuro no lejano, en un planeta olvidado por los ricos y poderosos, que ha sido capaz de autogestionarse lejos del amparo de estos, llevando a buen término una manera de organizarse en la que humanos y robots son iguales entre sí, para lo bueno y lo malo. Amparados en tomar decisiones mediante una asamblea popular, la narración sigue a Lena, alcaldesa de nuevo cuño que tendrá la difícil tarea de negociar con los principales grupos comerciales. Estos vuelven a estar interesados en Liberterra al conocerse el hallazgo de una veta de Veradio, el mineral que sirve como combustible al resto de planetas.

El dibujo de Rubén Chacón tiene un trazo limpio que me recuerda de alguna manera al de un veterano ilustrador llamado Jeff Johnson, que curiosamente realizó su mayor cantidad de obras a la par que otro Johnson que me chiflaba en su día (hablo de cuando aún compraba cómics de superhéroes), de nombre Dave.

El color de Juan Moreno, demuestra que es un profesional que se sabe adaptar al tono que pide la historia que se está contando. Si bien en Dark Myths, que ya reseñé en 2023, usaba tonos más oscuros acordes con el guion del gran Juan Alcudia, aquí, en Liberterra, los colores son más claros y planos, amoldándose al texto que realiza Javi.

Dejo para el final de la tripleta autoral la labor de mi querido Javier Mora, que, a falta de que vea la luz el trabajo de su vida, el cual está por venir más pronto que tarde, realiza con Liberterra el guion más redondo que he tenido el placer de leer hasta la fecha. Cuando alguien tiene fe en lo que está escribiendo, se nota a la legua. Tiene ese plus de verdad que no traen consigo los guiones por encargo, por muy trabajados y pulidos que hayan sido. Y no hablo de ese tipo de verdad que se quiere imponer como única y auténtica, ojo. En Liberterra se nota la voz de Javi en cada diálogo. El mensaje que subyace tras este relato de una utopía en peligro, de una sociedad idílica corrompida por intereses espurios, de la comunión con la naturaleza como vía de escape, está plagado de detalles para el que quiera ver y tenga un mínimo de culturilla: un nombre como Zoilo te lleva a pensar en un determinado tipo de dirigente; los guetos donde arrinconar a los robots que hasta ahora eran libres e iguales a sus creadores de carne y hueso; una pistola que recuerda en demasía a una Luger... no sigo para no destripar todo el argumento, pero por si no ha quedado claro hasta ahora, os recomiendo fuertemente que no dejéis escapar la ocasión de añadir Liberterra a vuestra particular biblioteca. Hoy más que nunca, es una lectura de obligada revisión. Más Liberterras y menos superhéroes*


Con un prologuista de lujo como Fernando Llor, la edición de Cósmica Editorial (fusionada ya dentro de Serendipia) sigue dejando el listón muy alto. Más quisieran muchos sellos de autopostín llegar al lector con este nivel de edición, y un precio tan ajustado como 16 €. En ese sentido, tanto Cósmica como Maldragón son sellos que merecen mucho la pena por el cariño con que realizan y dan el acabado a sus libros.

* Aunque haya algunos guiños al género como Warlock (el de los Nuevos Mutantes) o Green Lantern.

31 mayo 2025

REFLEXIONES EN TORNO A LA MUERTE DE PETER DAVID


Voy a tratar de hilar dos temas que aunque a priori no tengan mucho que ver, en mi caso concreto sí que guardan relación. En orden cronológico, lo primero fue la luctuosa noticia acerca del fallecimiento de Peter David. Para los que no sepan quién es, estamos hablando de uno de los guionistas más prolíficos del mercado estadounidense del cómic. Su mayor aportación fue una longeva etapa en The Incredible Hulk, donde redefine al personaje tal como lo conocemos ahora, que no es poco. Personalmente, recuerdo muy positivamente el arco de La muerte de Jean DeWolff (Peter Parker, The Spectacular Spider-Man Vol 1 #107 a #110).

Allá por 2012 sufrió un infarto cerebral. Todos estos años ha estado peleando contra las secuelas que le quedaron, a lo que se añadió una enfermedad renal. El sistema de salud de los EE.UU es lo que es, una máquina de picar carne, y tras no poder hacerse cargo de las facturas por el tratamiento, la familia y amigos tuvieron que recurrir al micromecenazgo para recaudar fondos que ayudasen a sufragar los cuidados de David. Pero no ha sido suficiente. La semana pasada su viuda confirmaba la muerte del brillante escritor.

Poniendo el foco en la cantidad de dinero que las ideas de Peter David ha podido generar para la empresa que comercializó sus historias, y sobre todo, la colosal cifra que producen las adaptaciones al cine de dichas ideas, estamos ante una situación vergonzosa, rastrera y desalmada. Que de todos esos beneficios el creador no haya visto nada, sumado a la necesidad económica para mantenerse con vida, deja bien a las claras quién fue, es y será una compañía como Marvel, sea bajo la denominación que sea.  

Esto me lleva al segundo tema. Y es que la decisión que tomé hace ya unos cuantos años de comprar única y exclusivamente obras de amigos y compañeros de este mundillo, o apoyar a pequeños sellos que sé que hacen las cosas de la mejor manera posible, era la acertada. Me niego a comprar desde el 2020 (que yo recuerde) nada con el sello Marvel, DC, etc... Que conste que no es un ataque a las editoriales que han tenido estas licencias en España o que las tienen ahora. Y eso que una de ellas hace poco que dio muestras de la poca ética de trabajo que tenían. Es simplemente que decidí no meter ni un euro en seguir alimentando ese mecanismo de hacer dinero para todos... menos para los autores.

Y como muestra, dos botones. Esta semana se pusieron de acuerdo para hacerme llegar por un lado el Liberterra, de mi querido Javier Mora, acompañado al dibujo por Rubén Chacón y a las tintas por Juan Moreno, con la edición de Cósmica Editorial:


Y por otro, El Conjurador de Tormentas (Integral I), de uno de los compañeros que más tiempo hace que conozco, César Herce, junto a un elenco de dibujantes tales como Óscar Pérez, Mauro Vargas, Paco Zarco, Sal Donaire, Boris Ramírez María Pesado. Portada de Santipérez Domínguez e ilustración interior de Abel García, con la fabulosa edición del sello Maldragón Editorial:


05 agosto 2023

DARK MYTHS

 

Esta reseña de Dark Myths, obra de Juan Alcudia (bajo su habitual seudónimo), Paco Zarco y Juan Moreno en tareas de guion, dibujo y color respectivamente, viene acompañada de dos reflexiones, así que pido perdón de antemano porque una habla de los estilos a la hora de comentar obras (¿habemus metareseña?) por cualquiera de las vías que se quiera, y la otra va cargada de una buena dosis de crítica avinagrada con cómo se hacen las cosas en este nuestro mundillo del cómic autóctono.

Empiezo por lo importante, que es hablar de las buenas sensaciones que me ha dejado Dark Myths, uno de los últimos lanzamientos de Cósmica Editorial para este año, con los tres autores presentados en el primer párrafo. Y os voy a hablar de sensaciones, de las que han dejado las dos lecturas, no consecutivas, que le he pegado al tomo. Supongo que hay que tener una edad (la mía) o haber crecido con las mismas referencias para entender lo que os cuento, pero al cerrar la contra lo primero que pensé es en aquellos tomos gigantes pero con una horrorosa edición de Sláine. Si alguno no sabe de qué estoy hablando puede clicar aquí para informarse, pero de la etapa que hablo en concreto es de la que seguía escribiendo su creador, Pat Mills (padre de Marshall Law también), y dibujaba Simon Bisley. Y no creo que sea tanto por emparentar el estilo de Bisley con el de Zarco, salvo por su habilidad para retratar una buena casquería, sino más por el espíritu de lo que viene a contar Juan Alcudia con su relato. Porque esto tiene aroma a relato, a relato salvaje de los que protagonizaban los fieros pictos que poblaban el río Negro en la mitología de Conan. Y pudiendo quedarse ahí, puesto que con ese referente a mí ya me tenían alistado para la causa, se le suma otro tipo de relato, también con origen similar a las historias firmadas por Howard, en cuanto a dónde fueron publicadas originalmente. Hablo de la esencia lovecraftiana que supura por cada página de mitad en adelante. Con semejante cóctel, componen un argumento de venganza necesaria en las manos de quien protagoniza la excelente portada, de una composición tan sencilla como efectiva. Añado, por poner la guinda, a este listado de lo que me evoca Dark Myths, una transformación licántropa que me retrotrajo a la primera vez que disfruté de Un hombre lobo americano en Londres. 

Capítulo aparte merece mencionar la excelente edición de Cósmica, con un tomo en rústica con solapas, una lámina sacada directamente de una splash del cómic, y unos extras de los que gustan. Con un par de diarios paridos por la ingente capacidad de Juan, más una declaración de las fuentes de las que bebe este Dark Myths. Todo esto por tan solo 16 euros, ¿qué más queréis? 

Y con respecto al de qué va, me voy a limitar a la reseña que ofrece la editorial en su web, y vamos con la primera de las dos reflexiones:

Unos forasteros irrumpen en una pequeña aldea de madrugada. Vienen a la caza de una bestia que está causando estragos en los alrededores. A pesar de los recelos, los aldeanos acceden a alojarlos ante el temor de que lo anuncian sea cierto. Las primeras batidas para cazar a la bestia resultan infructuosas. Los acontecimientos toman un giro inesperado cuando, durante una de ellas, hallan un cuerpo brutalmente mutilado...
Hace no mucho, escuchaba a Javier Marquina en una de sus muy recomendable Microrreñas decir que le jodía mucho ese modo establecido desde hace mucho de reseñar contando lo que pasaba en la obra. De reventar esa sorpresa antes de ponerte a leer de qué va un cómic. Y no era tanto el contar de principio a fin el argumento, sino ese formulismo de hablar de qué va primero, para pasar después a dar cuatro esbozos manidos como si estuvieras rellenando un parte de accidentes para el seguro. Eso me hizo pensar y pararme a revisar las últimas reseñas que había subido a este blog. Y he decir que sentí bastante alivio al comprobar que no soy de los que cuentan mucho de qué va la lectura que recomiendo. Es muy posible que en algún momento del pasado fuera de esos que optan por usar el sota, caballo y rey, pero como esto lo hago por el gusto de compartir lo que me parece de recibo que merezca algo de atención por parte de los posibles lectores, pues es muy posible que soltara esa rémora en algún momento.

Y eso me lleva a la segunda reflexión: Dark Myths lleva unos tres meses en circulación. No tres días, ni tres semanas. Tres meses. Y por la mera curiosidad de ver si había alguna reseña me he puesto a buscar antes de empezar a escribir. He encontrado un vídeo de Youtube de menos de dos minutos, una entrevista en El diario de Kovacs con sus autores de hora y veinte, y un adelanto de publicación en una web llamada MundoPlusTV. Ya. Que puede que haya más y no las haya encontrado. Pero de eso se trata, de que no tengas que navegar como si buscaras en Santo Grial para enterarte de este tipo de lanzamientos. Que luego hay webs de difusión que están día sí, día también, dando la matraca con el nuevo relanzamiento de la nueva serie que lo va a petar en Marvel o DC. Vamos a cuidar un poco de las editoriales más pequeñas, que no cuesta mucho. No lanzan 200 títulos todos los meses, joder. Pero eso sí, luego venga a ponernos medallitas en redes sociales sobre lo que ayudamos al cómic nacional. En fin, como dice el refrán, entre todos la mataron y ella sola se murió.