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31 octubre 2018

LA CESTA DEL MES #45


El mes de octubre ya está terminando, y con ello llega la habitual sección donde saco lo que, a mi parecer, es reseñable de entre todas las novedades que las editoriales han lanzado. Aquí comienza La cesta del mes:

La Casa de la Penitencia, de Ian Bertram, Peter J. Tomasi y Dave Stewart. Cartoné. Color. 184 páginas. 18.95 €. Habiendo visto esta semana una serie sobre casas encantadas de la que hablo aquí, La Casa de la Penitencia sería el complemento perfecto para pasar un mal/buen rato este mes. La historia está basada en una de esas leyendas americanas que aquí nos llegan de la mano de Iker Jiménez: la mansión misteriosa de Winchester (el de los rifles). Con esta premisa, la heredera de la fortuna es receptora no solo de las riquezas cosechadas a costa de las víctimas de las armas, sino de la locura que invade toda la mansión donde vive.

La Gran Novela de la Patrulla-X, de Ed Piskor. Rústica. Color. 120 páginas. 18 €. Una de las sensaciones de los últimos años. Una titanada de la mano de Piskor (Hip Hop Family Tree), que pretende cascarse un resumen de la historia de los X-Men desde sus inicios, en varios volúmenes (de los cuales este es el primero) y con su estilo que seguro que no hace las delicias de los talibanes del estilo pijamero de los 90. Dándole la voz de la narración a El Vigilante, Piskor logró ganar un Eisner. Lo curioso de este proyecto es que fue el propio Piskor el que se postuló vía redes sociales para meterse en semejante berenjenal.

Revista Cthulhu #19, de Álex OgallaJuan Alcudia, Alba Cardona Gil, Pablo Barbieri, Carina Altonaga, Maria Eugenia Alcatena, CJ Camba, Javi Martos, Iván Ruso, Homero Rios, Gonzalo Ruggieri, Alex Nieto, Edu Molina, Nava, Alfonso Bueno, Alberto Cimadevilla, Bruno Chiroleu, Roberto Barreiro, Hernan Gonzalez, David Braña, Rubén Gil López, César Herce Diaz y Paco Zarco. Rústica. B/N y Color. 100 páginas. 9,95 €. Nuevo número de la revista Cthulhu, con diez años a cuestas y cada vez más en forma. En este tomo con la ración habitual de historias de terror y con autores que ya vienen colaborando, junto a otros que empiezan a participar para esta ocasión.

Vampi, de José Fonollosa. Cartoné. Color. 56 páginas. 12,99 €. Primera obra de la nueva línea para los más jóvenes de Grafito Editorial. De la mano de Fonollosa (Miau, Sex o no sex, Los muertos revivientes, Tomas falsas), Vampi nos trae las aventuras de la hija del Conde Drácula, una pequeña chupasangres que pasa tanto tiempo sola en el castillo que tiene que buscar la manera de entretenerse. ¿Y cómo lo hace? Pues haciendo toda clase de travesuras acompañada de su gato Luna o sentándose a leer un buen libro. La historia viene con los habituales extras made in Grafito, y encuadernado en tapa dura.

Total - 59,89 € que comparado con lo del mes de septiembre es algo más, pero poquito, lo cual sigue dejándonos en el intervalo de menos de 70 euros. 

Alternativa:



Rumble #2. Una pena que es locura, de John Arcudi, James Harren y Dave Stewart. Cartoné. 160 páginas. Color. 17 €. Ya os recomendé allá por junio el primer tomo que Astiberri había traído de Rumble. Y como aquellos primeros números (que confieso que leí en su versión original antes incluso) me supieron a poco de lo buenos que eran, no he cambiado mi criterio en cuanto a seguir recomendando las aventuras de Rathraq, el espantapájaros dios guerrero.


M21Magazine #20. Digital. 39 páginas. Color. 0 €. Por cortesía de Jorge García, os dejo el enlace de descarga de la revista M21 en su vigésimo número,  que cuenta con una portada de David Rubín. Si queréis descargar el resto de los números podéis entrar en la web de la emisora clicando en este enlace.

08 mayo 2009

X-MEN ORÍGENES: PAJEZNO

Vaya por delante que esto no es una crítica de la película, que para eso es mejor que vayaís al blog de Javi o de Miguel, que la han comentado perfectamente. Esto es un pequeño repaso a los boquetes que tiene el guión, que son más numerosos que la cantidad de mutantes que han querido meter (con calzador) en la película.

Mira que los títulos de crédito apuntan maneras, pero pasados unos veinte minutos de película, empiezas a darte cuenta del bodrio que te vas a tener que comer. Sin orden con respecto a su aparición en la cinta, vamos con los ¡¡pero qué coño es esto!! que se pueden encontrar desperdigados a lo largo de los 108 minutos que dura.

Tengo que empezar con lo del final porque es de traca, lo de sacarse de la manga que un tiro con balas de adamantium en la cabeza, le hace perder los recuerdos a Logan, es para agarrar al lumbreras de turno y colgarle de los testículos en la plaza mayor. Le meten cuatro jeringazos en la cabeza cuando le quieren meter el adamantium y no pierde la memoria, pero una pequeña bala en la cabeza sí.

Más del final, se supone que Lobezno tiene que darse de hostias con Gámbito (snif snif) para que le diga donde esta la supersecreta base conocida como "La Isla" (¿será casualidad que se llame como una película de Michael Bay o será una paranoia mía?) Después de una ridícula pelea en el bar, el cajún (aquí sin el más mínimo acento franchute, ni un mon ami que echarse a la boca) le lleva en avión y Logan se tiene que tirar en marcha. Y entonces llega el colmo de la estulticia cuando al final de la película, con la torre esa que acaba de ser destrozada, ¡de repente aparecen los bomberos en la base supersecreta, a la que solo se puede llegar tirándose de un avión en marcha... a los dos minutos de terminar la pelea!

Volvemos con lo del tema de la perdida de memoria. Resulta que las cabezas pensantes del desastre, querían tener una especie de precuela de la primera parte de X-Men, y para ello se sacan de la manga lo del tiro en la cabeza, cerrando el círculo que había dado comienzo con el comienzo de la saga. Seguro que al hacerlo se hicieron una paja (de ahí el título del post) pensando en lo buenos que eran. Pero amiguetes, ¿qué pasa con la memoria de Dientes de Sable? Porque hay que recordar que Dientes de Sable aparecía en aquella película atacando a Lobezno y Picara, pero no conocía de nada al que supuestamente es su hermano. Lo mismo le sacan partido a que su participación se quedara en balbuceos y gruñidos simiescos.

A este despropósito hay que añadirle otro algo más pequeño. Y es que la cazadora que el vejete le da a Logan antes de que se lo cepillen, es la misma con que sale en el tugurio de peleas de la primera parte de X-Men. Algún gafapasta en el cine se tiraba flores comentándolo a la acompañante. Esto es lo que se llama un guiño. De acuerdo hasta ahí. Pero es que la cazadora acaba en el avión de Gámbito y allí se queda, y que nadie me diga que al final, Logan se acuerda que tiró la cazadora antes de saltar, y se vuelve para pedírsela a Gámbito con los bomberos llegando a toda hostia.

No se vayan todavía, aún hay más. Pasemos por alto que hagan que Zorra Plateada, digo Kayla Silverfox (¡que si lo hubieramos traducido, media platea se miraría con picardía riéndose claro!) sea hermana de una joven Emma Frost. Porque claro, ese es el motivo que tiene para colaborar con Stryker, y engañar a Lobezno. ¡Pero es que la tapadera dura seis putos años!, seis años cepillándose a Logan, viviendo de lujo sin pegar ni golpe y mientras la hermana encerrada en una jaula... de lo más lógico hombre. Lo lamentable es que al final del todo, Silverfox le coge el tobillo a Stryker para, con su poder de convencer a los hombres a través del tacto (eso se lo han sacado de la manga no se con qué extraño propósito), evitar que la mate y decirle que se ponga a caminar hasta que le sangren los pinreles. ¡Pero hija de mi vida!, ¿por qué no lo has hecho antes para obligarle a soltar a tu hermana?

Seguimos con el engaño de Silverfox a Logan. Cuando supuestamente había sido asesinada por Dientes de Sable, motivo por el cual Lobezno accede a ponerse en manos de Stryker y su afán por gastarse los cuartos del ejército, al rato resulta que no, que le habían inyectado no se que leche para pararle el ritmo cardiaco, y con eso engañan al mutante de los sentidos agudizados, que la da por muerta como si fuera el doctor House (no tiene pulso, ergo esta muerta). ¡Pero si es que no tiene ni la camiseta rota joder!, si es que lo único que hace Dientes de Sable es tirarle la sangre por encima, y con eso se supone que le dan el tocomocho al Garras.

Y lo que hacen con el pobre Wade Wilson es sin duda una Masacre como dice el Sr. Lobo. Se supone que el mercenario bocazas (Merc with a mouth como dicen en los USA) se limita a hacer honor a su nombre con un par de frases en un ascensor. Y después desaparece de la película, para volver convertido en Arma XI (me acabo de acordar de lo de la explicación de la X como número romano al General de turno y se me ha caido otra lágrima), un mutante macedonia que saca espadas por las manos y tira rayos por los ojos. Vamos, que querían preparar terreno para hacerle una película en unos añitos y no sabían como hacerlo. Lo peor de todo es el final (tras acabar los créditos) que hay circulando como alternativa al de Logan en Japón bebiendo sake. Sale la cabeza de Masacre (recien cortada por Lobezno), entre los escombros de la torre, y de repente se ve como sus manos la recogen para coserla al cuerpo (esto último no se vislumbra pero se supone)

Así podría seguir un buen rato, y eso que estoy tirando de memoria, porque seguro que hay muchas herejías más, como el hecho de que al final, ¡Dientes de Sable se ponga a ayudar a Logan espalda contra espalda!, ¡como si fueran los mosqueteros venga!, lo dije en su momento y lo repito, una de las peores películas que he visto en muchos años. Espero que al tal Gavin Hood este le pongan a dirigir capítulos de Sensación de Vivir o Aguila Roja. Espero que si hacen una segunda parte ambientada en Japón, no se cisquen en Honor (Claremont y Miller dixit) y que la dirija Bryan Singer o Christopher Nolan. Espero que los de la Fox no recauden ni un dolar/euro/yen más de lo que han hecho hasta ahora por semejante bazofia, y que se vayan a pique con el siguiente blockbuster. Espero que los guionistas (David Benioff y Skip Woods) se gasten sus emolumentos en facturas de Hospital, después de recibir una paliza sodomita por cinco negros ciegos de crack.

Si después de todo lo que os he contado, aún queréis ver este amago de película, le doy mi más sentido pésame a vuestras neuronas.