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09 julio 2015

ATARI FORCE


La reseña de este mes versa acerca de uno de los cómics que marcó mi infancia como coleccionista y posterior guionista. Se trata de Atari Force, la maxiserie (término que puede que ya ni se utilice) de 13 números que editó Zinco entre los años 84 y 85. Hay que aclarar que ni era la primera cabecera con el título de Atari Force, ni el número #13 sería el último, así que antes de meternos con el trabajo de sus autores conviene dejar eso zanjado aunque sea por mera curiosidad. En los tiempos en que la compañia Atari partía el bacalao en el mundo del videojuego, realizó una alianza con la DC para que la editorial sacará algunos cómics para acompañar a los juegos que vendían. De ahí salió la primera serie de Atari Force, que duraría cinco números, con Gerry Conway y Roy Thomas en el guión y dibujantes como Gil Kane y Ross Andru, entintados por Dick Giordano y Mike Decarlo. Para el que no lo sepa, equipos de alto nivel en su día y ahora. Tras el número #13 que ponía fin a la trama central de la segunda serie de Atari Force, DC continuó sacando más números (que aquí no vieron la luz) hasta completar la veintena, con diferentes equipos que incluían nombres como los de Mike Baron al guión, con Eduardo Barreto (que como veremos ahora estuvo ayudando a García-López con algún número anterior), Ed Hannigan o Keith Giffen en los lápices.

En cuanto al trabajo de sus autores, tengo que decir que no es la primera vez que os hablo del tándem que formaron Gerry Conway y José Luis García-López. Es más, la reseña del mes de febrero estuvo dedicada a otra de sus obras, Cinder & Ashe (podéis leerla aquí si aún no lo habéis hecho). Incluso en una entrada que dediqué a la obra de García-López (aquí podéis leerla) ya hablé de Atari Force y de mis intenciones de extenderme más sobre ella en algún momento. La labor de Conway como cocreador de los personajes y guionista de los 13 números que vieron la luz bajo el sello de Zinco fue muy buena. Tomando como base lo sucedido en la primera serie, la acción nos llevaba 25 años más tarde de los hechos acaecidos para el primer grupo de aventureros espaciales. En un futuro situado en el año 2030 y con una visión muy del tiempo en que fue concebido, se pueden apreciar influencias del cine (Star Wars) y la televisión (Battlestar Galactica, Star Trek) en la ambientación y el diseño de personajes. La trama está bien tejida, y si bien algunos diálogos pueden parecer algo ingenuos a los ojos de un lector del 2015, no desmerecen para nada dentro del conjunto de la historia montada por Conway. Apoyados con inteligencia en darle mucho protagonismo a ese caramelo que era Dart, en las antípodas del usual estereotipo de damisela en apuros, los primeros números nos muestran como se acaba reuniendo el segundo equipo de Atari Force, del que únicamente repiten Martin Champion y Hukka con respecto del original. A lo largo del proceso de reunión, el gran villano de la colección, Dark Destroyer (también opositor en el primer volumen), permanece en la sombra hasta el Atari Force #6. A partir de ahí, un tour de force donde los héroes intentan derrotar a su némesis con inesperados giros y traiciones, que desembocan en un último número donde se nota que el final no era en realidad el definitivo.

El dibujo de José Luis García-López está en la línea de calidad que se marcaba este auténtico maestro de la ilustración y la narrativa. Composiciones de página que más de uno debería estudiar hoy día antes de autodenominarse dibujante, ilustraciones a toda página cargadas de más detalle que un álbum de ¿Donde está Wally?, personajes moviéndose, besándose, luchando y saltando con poses espectaculares y naturales al mismo tiempo... Un auténtico lujazo donde hay que acordarse también del trabajo del argentino Ricardo Villagrán en las tintas. Seguramente de las que mejor se han sabido adaptar al lápiz de García-López. El Atari Force #13 finalmente lo dibujaría el uruguayo Eduardo Barreto, imagino que por temas de plazos de entrega, cumpliendo perfectamente con un estilo muy similar al de García-López. También hay que apuntar que Atari Force #4 y #5 contaban con la presencia de Ross Andru, que lejos de restarle valor al conjunto de la colección en sí, aportaba un saber hacer brutal en las páginas en que participó.

La edición de Zinco era lo que había entonces. Grapa de 38 páginas (sí, 38) con un número de la colección de cabecera más un complemento, que en este caso empezaba siendo de Masters del Universo (con Kupperberg, Tusca y Alcalá), continuaba con Power Lords (de Fleisher, Texeira y Marcos), y terminaba con un número de Starfire (de Maggin, Vosburg y Colletta). En mi caso, tengo sueltos los cinco primeros números y los tres últimos, más un recopilatorio en cartoncillo con los números #6 al #10. Para concluir, decir que hace pocos días ha saltado la noticia acerca de que Dynamite Entertainment está decidida a reeditar los cómics originales que son propiedad intelectual de la compañía Atari. De acabar saliendo a la venta en los USA, lo mismo hay alguna editorial española que se anime para gozo de los nuevos lectores que no hayan tenido aún el gusto de leer esta obra quintaesencial.

21 abril 2015

LA CESTA DEL MES #3



Después del Salón del Cómic de Barcelona, la resaca de títulos que están disponibles este mes de abril es bastante cuantiosa, así que he tenido que hilar muy fino para escoger las cuatro obras que recomiendo:  

Batman: El episodio perdido, de Harlan Ellison, Len Wein, Alan Brennert y José Luis García-López. Cartoné. Color. 96 páginas. 12,95 €. Cualquier cosa que haga a estas alturas el maestro José Luis García López es digna de estar en cualquier cesta de la compra. Se trata de un guión que Harlan Ellison hizo para la serie sesentera de Batman (la de Adam West), adaptado por Len Wein para el lucimiento de García-López. Viene con unos extras bastanta atractivos como las páginas a lápiz que son una gozada para los sentidos. Le dediqué la parte final de mi reciente charla en FNAC.
Revista Cthulhu #13, de Javier Alcázar, Alfonso Bueno, Diego Simone, Manuel Mota, Santiperez, Vicente Navarro, Pedro Villarejo, Emilio Balcarce, Gonzalo Ruggieri, José Oliver, Bart Torres, Álex Ogalla, MED, Alejandro Farias, Gervasio, Jok, Alejandro Castroguer, Paco Zarco, Roberto Corroto, Caesar, Fátima Fernández, Rafa Vargas, Cabhur, Santi Guillen, Ángel Rodríguez y Juan Serrano. Rústica. Color y blanco y negro. 80 páginas. 7,95 €. Me vais a permitir un momento autobombo además justificado. Porque el especial Ray Bradbury en el que he participado ha quedado de lujo.
+
Los Wrenchies, de Farel Dalrymple. Rústica con solapa. Color. 304 páginas. 22,90 €. Dalrymple ya me ganó con su trabajo en Prophet junto a Brandon Graham, pero es que aquí sube el nivel aún más haciendo tareas de autor completo. Nos encontramos con no una, sino con tres historias que confluyen en uno de los ejercicios de metaficción literaria más alucinantes que he leído en los últimos años. Muy recomendable.
 +
Polar 1. Surgido del frío, de Víctor Santos. Cartoné. Bitono. 168 páginas. 19,50 €. El webcomic que lleva trabajándose aquí Víctor Santos desde hace más de tres años tenía que acabar en formato papel, y después de tener su edición en los USA de la mano de Dark Horse, llega ahora aquí coincidiendo además con el lanzamiento de la segunda temporada (Eye for an eye) allende los mares. Puro noir con homenajes a autores que han influído en él, como son Steranko, José Muñoz, Breccia, Alex Toth o Frank Miller.
=
Total - 63,3 € que va en la línea de lo presupuestado los meses anteriores.

10 abril 2015

CHARLA SOBRE JOSÉ LUIS GARCÍA-LÓPEZ EN FNAC


Ayer tarde estuve dando una charla sobre el gran José Luis García López en FNAC de Málaga y la verdad es que ya le voy cogiendo el gusto a esto de hablar en público después de unas cuantas presentaciones y eventos de esta índole. Al final me voy a acabar enganchando y como no me inviten a una todos los meses voy a estar con el mono. Aquí arriba una foto en pleno discurso, micrófono en mano como si fuera Eugenio. Solo me faltaban las gafas de sol, el cigarro en una mano y el vaso de gin-tonic en la mesa. Tengo que dar las gracias a Luis y a Julia del Club Batman por haberme invitado y a la gente de la FNAC que fueron muy majos y atentos. Y también a los que estuvieron aguantando la chapa que solte con mi voz de camionero, ya de por sí grave de forma natural pero acrecentada por la puñetera alergia primaveral que no me dejó enrollarme todavía más de lo que lo hice. Aquí abajo os dejo más fotos. 




02 marzo 2015

JOSÉ LUIS GARCÍA-LÓPEZ: LA LEYENDA DEL CÓMIC


Aunque pontevedrés de nacimiento, la vida de José Luis García-López se desarrolla primero en Buenos Aires, donde llega con tan solo cinco años, y más tarde en los Estados Unidos, donde fijó su residencia en Nueva York desde 1974. 

Primeros años de formación. 

Sus primeras influencias fueron las de Joe Maneely (Black Knight), el gran Russ Heath (Little Annie Fanny), el bonaerense Enrique Vieytes (Duval y Gordon), o el cordobés Luis Domínguez (Jonah Hex). Con once años comienza a estudiar un curso de dibujo por correspondencia que su hermana le compró en Continental School. Tras comenzar a formarse, empezó a publicar a los trece con una historia de vaqueros, pero no por ello dejó de buscar el modo de mejorar sus conocimientos artísticos, ingresando a la temprana edad de dieciséis años en la Escuela Panamericana de Arte de Buenos Aires, de donde precisamente era director Vieytes. Allí recibió clases durante tres años de éste, Borisoff, De la Mota, Pereira, Novelle, o el enorme Alberto Breccia. 

Carrera en Argentina. 

Una historia de ciencia-ficción de 32 páginas para la revista Esquiú hizo que comenzara a trabajar en la Editorial Columba. Allí empezó con relatos cortos de tipo histórico y aventuras como El filibustero (1968) y La Guardia Suiza muere en Roma (1970), ambos escritos por Robin Wood, algunas adaptaciones de clásicos de la literatura como Los Tres Mosqueteros, e incluso adaptaciones de películas como La reina Cristina de Suecia. Hasta que en diciembre del 72 (enero del 73 según otros) empezó a dibujar los guiones de Héctor Germán Oesterheld (El Eternauta) para Roland el corsario en la revista Fantasía. Primero junto con David Mangiarotti y más tarde haciéndose cargo en solitario del apartado gráfico, completó los primeros 27 capítulos hasta su marcha definitiva a los Estados Unidos en 1974. En ese mismo año aún colabora con la Editorial Record en la revista Skorpio, con una historia llamada El pirata, justo antes de marcharse a Nueva York. A primeros de los ochenta, ya afincado en los USA, siguió colaborando con Columba en historias como El reloj de la eternidad, con guión de Leo Ventura. 

Trabajos para Charlton Comics y Gold Key.

Desde el año 68 no obstante, ya alternaba su trabajo en Argentina con encargos para Charlton Comics. Primero con historias de monstruos y después con una serie de historias románticas realizadas por encargo desde Argentina a través de diversas agencias. Entre las publicaciones en las que colaboró se encuentran Ghostly Tales, I Love You, Hollywood Romances, Johnie Love, Just Married, Love Diary, Romantic Story, Sweethearts, Teen Confessions, o Time for Love, a cuyo número #18 corresponde esta página de aquí al lado (una historia corta de diez páginas llamada A kiss to remember). De esta manera pudo establecer cierta relación con Dick Giordano, editor por aquel entonces de Charlton y futuro colaborador en DC Comics. De la misma forma, también colaboró en algunas publicaciones de terror editadas por Gold Key, como Grimm's Ghost Stories o Boris Karloff Tales of Mystery. 

Comienzos en DC Comics. 

En 1974 se trasladó a Nueva York, donde conoció al editor de DC Comics, Joe Orlando. Su primer crédito para DC fue junio 1975 de Pesadilla En Oro dentro de Action Comics #448, en la que entinta los lápices de Dick Dillin. Al
mes siguiente, hizo lo propio con el dibujo de Curt Swan en La vida privada de Clark Kent (Superman #289). Se pudo estrenar al dibujo y tintas con una historia de complemento protagonizada por Hawkman dentro de Detective Comics #452 (octubre de 1975) con guiones de E. Nelson Bridwell. A finales del 75 encadena su trabajo más continuado en DC hasta la fecha, realizando las portadas y los lápices de la miniserie de seis números Hercules Unbound (con tintas del mítico Wally Wood). A ese encargo le sucederían otros en los posteriores años como sus números en Tarzán sustituyendo a Joe Kubert (casi nada), Action Comics, Weird War Tales, Detective Comics, Adventure Comics, Superman (donde se alterna con Curt Swan y comienza su relación laboral con el guionista Gerry Conway), Batman o algunos de sus trabajos más destacados dentro de las colecciones Weird Western Tales y Jonah Hex (ambas protagonizadas por Hex), con guión de Michael Fleisher. En el año 1978 vuelve a colaborar con Gerry Conway en All-New Collector’s Edition #54, con una historia que enfrenta a Superman contra Wonder-Woman. Del mismo año es DC Comics Presents, una serie protagonizada por Superman y algún invitado de turno, que se lanzó en agosto del 1978 junto con el guionista Martin Pasko. 

Los gloriosos años ochenta.

En el año 81, José Luis García-López hizo algunos números de The Brave and the Bold y posteriormente encadenó algunos de los trabajos por los que será siempre recordado. El inolvidable crossover DC-Marvel entre Batman y Hulk dentro de la serie DC Especial Series #27 guionizado por Len Wein. En 1982 comienza el que será su trabajo más largo y lamentablemente nunca editado para ser adquirido por el aficionado. Estamos hablando de la DC Comics Style Guide, una iniciativa de Warner Bros para explotar los personajes de la compañía con fines de mercadotecnia. Otras obras muy destacables de esta etapa tan fructífera son Atari Force (escrita por el inefable Gerry Conway), que fue una de las últimas series largas que dibujó García-López. Aquí nos llegaron los 13 primeros números que fueron los que dibujó él con excepción del Atari Force #13 que se encargaría Eduardo Barreto, a la postre autor de los números inmediatamente posteriores (números que no llegaron aquí a España). También de esta década está su participación en la miniserie que daba continuación a Camino a la Perdición (sí, la que llegó a hacerse película) con guiones de Max Allan Collins. En el 86 hace la miniserie de seis números que recupera a Deadman (con guión de Andrew Helfer), algún arco de Nuevos Titanes (sustituyendo a George Pérez), números suelto de Legión de Super-Héroes, y vuelve a colaborar en 1988 con Gerry Conway en una miniserie de cuatro números llamada Cinder & Ashe, que no tenía nada que ver con Atari Force, pero que es una de las obras por las que muchos aficionados (entre los que me incluyo) le consideran un auténtico maestro.

Los noventa y el reconocimiento de la crítica. 

Su trabajo en la miniserie Twilight con Howard Chaykin llegó a recibir una nominación a “Mejor Dibujante” en los prestigiosos Premios Eisner del año 1992. No sería esta su última nominación. Personajes como Star Rovers, Manhunter 2070, o Tommy Tomorrow hacen de esta obra una de las
más buscadas por los fieles de García-López. Posteriormente, empieza una etapa en la que pone su maestría al servicio de otros dibujantes, como por ejemplo entintando a Trevor Von Eeden y Russell Braun en Legends of the Dark Knight (del #16 al #20 con idéntica correspondencia en la edición de Zinco), dentro del serial Veneno, donde además hacía las portadas. Otro de los trabajos recurrentes del artista en este período fue la colección Elseworlds, donde alterna las tintas con los lápices en algunos ejemplares, como por ejemplo Superman: Kal (1995), Batman: Reign of Terror (1999), Superman Inc. (1999) y Superman: Realworlds (2000). Como curiosidad hay que decir que a pesar de que la mayor parte de su carrera la desarrolló para DC, en 1997 uno de los escasos trabajos que García-López hizo para Marvel, concretamente en el número único Dr. Strangefate para la línea Amalgam (que era coeditado con DC, no obstante), le valió otra nominación junto a Kevin Nowlan para los Eisner dentro de la categoría “Mejor dibujante y entintador o equipo de dibujante y entintador”.

El legado de García-López en el siglo XXI. 

Desde el comienzo del nuevo siglo hasta la actualidad, José Luis García-López ha seguido produciendo en menor medida pero sentando cátedra en cada uno de los trabajos que ha acometido. Tras el Batman: Gotham Knights #10 (2000), se implicó en la esperada continuación de la primera miniserie de Deadman, con los llamados como números #5 y #6 en el año 2002. Más tarde, los seis números serían recopilados junto con las portadas que hizo para Deadman: Dead Again en un tomo editado aquí por Planeta DeAgostini en 2007. De 2003 data su participación en la miniserie de tres números que daba continuación (aunque contando hechos en paralelo) a Camino a la Perdición (llamada On the Road to Perdition) con guiones de Max Allan Collins. Tras algún número suelto en la regular de Hawkman, se encarga de otra miniserie en 2005, DC Special: The Return of Donna Troy con cuatro números escritos por Phil Jimenez y siendo entintado por George Pérez. Aquí fue editado por Planeta en un solo tomo un par de años más tarde. En 2006 dibuja un arco llamado The Hypothetical Woman (La Mujer Hipótesis) para la colección JLA: Clasificado, que ocupa seis números (del #16 al #21) con guiones de Gail Simone. Uno de sus últimos trabajos más continuados es su arco con los Metal Men escrito por Dan DiDio (jefazo en DC Comics), dentro de la publicación colectiva Wednesday Comics que se extendió a lo largo de doce números en 2009. En 2011, Planeta lo publicó todo en su tamaño original (36’5×26 centímetros) dentro de un enorme tomo de 200 páginas. Tras esto, lo hemos podido disfrutar en colecciones como Batman Confidential #26-28 (2009); DC Universe: Legacies #3-4 (2010); The Spirit, vol. 2, #17 (2011); o All-Star Western, vol. 3, #10 (2012). Destacar por último, el trabajo más reciente que ha llegado a las tiendas. Adventures of Superman: Jose Luis Garcia-Lopez recopila su trabajo en los años 70, tanto dentro de la colección de Superman (#294, #301, #302, #307, #308 y #309) como en el especial que lo enfrenta con Wonder Woman. La edición original del año 2013 ha sido hace pocos meses editada por ECC Comics, bajo el nombre de Superman contra el mundo, y se puede encontrar relativamente fácil.

17 febrero 2015

LA CHARLA SOBRE JOSÉ LUIS GARCÍA-LÓPEZ CAMBIA DE FECHA


Queda áun para llegar a abril, pero mejor ir avisando con tiempo. Cambio de fecha en la charla que os comenté hace nada, sobre José Luis García-López. En vez del 15 de abril será finalmente el 9 de abril (jueves) y la hora se mantiene, las siete de la tarde. El lugar ya se puede decir: será en FNAC de Málaga Plaza en Armengual de la Mota. Allí os esperaré con ganas de compartir lo que sé de este auténtico maestro.

09 febrero 2015

CINDER & ASHE


Tal como prometí a primeros de año, voy a intentar mantener una cadencia mensual de reseñas. Como en enero fue el día 9 el elegido para comenzar con esta cadena (Caballero Luna: De entre los muertos fue el primer eslabón), procuraré seguir publicando todos los nueve de cada mes para hacerlo una costumbre, tanto por mi parte a la hora de escribir, como por la de aquellos que quieran invertir unos minutos en pasarse por aquí. 

Dicho esto, me alegra bastante el hablaros de Cinder & Ashe (o Cinder and Ashe), justo después de haber compartido que el día 15 de abril daré una charla sobre uno de sus autores, José Luis García-López. Cinder & Ashe es una de esas obras que parece adelantada a su época. La temática dirigida a un público adulto no era tan extraña dentro de las publicaciones que DC Comics publicaba a finales de los ochenta, si tenemos en cuenta que joyas como Watchmen o V de Vendetta son más o menos coetáneas. Pero lo que sí la hace un tanto distinta a otras alejadas del género de superhéroes es la mezcla de elementos que su guionista, Gerry Conway, mete en la historia. A saber: tenemos por un lado una trama principal propia de un serial policiaco, donde una pareja atípica (diferentes sexos, diferentes edades, diferentes formas de ver la vida) de detectives privados es contratada para encontrar a la hija de su afligido cliente.

Por otro lado, tenemos dos tramas secundarias que van entrando y saliendo de la principal con bastante acierto. La primera nos añade el género bélico a la mezcla, contando la manera en que se conocen los protagonistas: Jacob Ash, un joven soldado de los muchos que peleó en Vietnam, y Cinder DuBois, una pequeña fruto del romance entre un soldado afroamericano y una civil vietnamita. Mientras el primero va viendo los horrores del campo de batalla, la segunda vive en sus carnes el infierno de quedar huérfana en una ciudad como Saigón. En este sentido hay que romper una lanza por el guión de Conway, que tiene unos huevos como el caballo de Espartero, pese a que luego se le pueda achacar algunas lagunas en contados diálogos que no acompañan bien al apartado gráfico. Hay una escena que hoy día seguro que levantaría ampollas. De hecho, no hace tanto que por algo bastante más inocente, a Rick Remender le llovieron las críticas por parte de las/os fundamentalistas de turno en las redes sociales.

La segunda trama secundaria es la relación entre Cinder y Ash, que se muestra al principio como una nexo de colegas, para ir cambiando poco a poco a un toma y daca algo más paternofilial, entrando en algunos fases dentro de cierta confusión sentimental que ellos mismos acaban resolviendo en la parte final. Cuando las páginas nos muestran a los personajes olvidándose del caso que tienen entre manos, o de la venganza personal que Cinder quiere llevar a cabo contra Lacey, el antagonista de turno, podemos ver los mejores momentos de esta obra para mi gusto.

¿Qué decir del dibujo de José Luis García-López? No me llegan los calificativos para describir lo que consigue aquí. Cinder & Ashe es un trabajo posterior tras deslumbrar al personal con Atari Force (de la cuál hablaré otro día), y por entonces ya era un reconocido artista para la DC, pero estaba en esa etapa en la que dejaba su arte con cuentagotas en series como Legión de Super-Héroes, algún anual de Wonder Woman o de Green Lantern, etc. Los cuatro números de Cinder & Ashe son pues, un auténtico regalo para la vista de aquellos que llevamos disfrutando con su trabajo desde muy pequeños, en mi caso. La edición que yo tengo es la de tapa dura que sacó Planeta DeAgostini (ahora Planeta) en 2008, con un interesante prólogo del representante de dibujantes David Macho, y la curiosidad de ir en glorioso B/N a pesar de que la edición original iba coloreada por Joe Orlando (de hecho sigue rezando en los créditos de la primera página).

08 febrero 2015

CHARLA SOBRE JOSÉ LUIS GARCÍA-LÓPEZ


Ya está anunciado en Facebook, pero vamos a ir calentando motores a ver si podemos conseguir algo más de presencia que con los últimos eventos de los que he sido partícipe (véase presentación de Mascarada o taller de guión). El próximo día 15 de abril a las siete de la tarde, estaré dando una charla sobre uno de los auténticos culpables de que haya acabado enganchado de por vida al mundo del cómic: José Luis García-López. Los que hayáis crecido con algunas de sus obras (en el post sobre la charla de Batman en Comic Stores había alguna que otra) estaréis conmigo en que es uno de los autores más asombrosos que se han podido ver en las últimas décadas. Los que no sepáis de quién estoy hablando, el día 15 es un buen momento para salir de la oscuridad y descubrir a una auténtica leyenda, como reza el título de la conferencia.

07 noviembre 2014

MIS FAVORITOS DE BATMAN

Unos días después de haber participado de la charla organizada en Comic Stores en torno al 75 aniversario de Batman, mi amigo Ricardo me sugirió que dedicara una entrada a detallar los tebeos que había mencionado en dicha charla. Me pareció una idea cojonuda y aquí está el resultado.

Año 84. Entre Mortadelos y Superlópez llega a mi manos el primer tebeo de superhéroes que voy a leer en mi, por aquel entonces, tierna infancia (tendría unos siete años). Se trataba de un retapado con la primera colección regular de Batman en España de la mano de Zinco (como el resto de los ejemplares que voy a relacionar). Los cinco primeros números de dicha serie regular (sus correspondencias USA serían Batman #346 a #350 y Detective Comics #513 a #517) llevaban historias autoconclusivas a excepción del quinto que te dejaba con el nudo en la garganta. A destacar el arte de Don Newton, Gene Colan y Trevor Von Eeden.


Nada más pasar la portada te encuentras con una splash page del mencionado Don Newton, donde hace una interpretación de Harvey Dos Caras bestial, que me recuerda con el paso de los años al James Cagney de Al rojo vivo.


Si el comienzo no puede ser más impactante, la parte final a cargo de Gene Colan es algo que a un chaval de tan corta edad no se le olvida jamás. Colan es de los autores que mejor supo trasladar el mito del vampiro a las páginas de un cómic, no en vano venía de hacer La Tumba de Drácula con Marv Wolfman durante siete años.


He querido dejar en último lugar la parte central dibujada por Trevor Von Eeden por dos motivos: primero porque es un dibujante que no tuvo mucho reconocimiento pese a qué, como se puede ver, destila calidad por los cuatro costados.


Y segundo porque uno de los tebeos de Batman de los que más me acuerdo, a pesar de que no lo llegara a mencionar en la charla de Comic Stores, es el correspondiente al Batman Annual #8 que aquí salió publicado en tres partes dentro de los números #7, #8 y #9 de la misma serie regular que daba comienzo con este retapado. Ese ejemplar, que me descubrió por primera vez a Ra’s al Ghul, estaba guionizado por Mike W. Barr (mítico creador de Camelot 3000 entre otras joyas) y dibujado por Von Eeden, que se marca al final de la historia una pelea increíble entre los dos antagonistas.


Por orden cronológico debería haber comenzado este post con el excelso crossover Batman Vs. La Masa, pero aquí nos llegó ocho años más tarde de lo que lo hizo en los USA (allí se publicó en el 81 con el título de Batman Vs. The Incredible Hulk). Curiosamente se lanzó el mismo año que se estrenaba el Batman de Tim Burton. Supongo que algo tendría que ver aquello para que de repente se les ocurriera lanzar la edición española.


Aquí la chicha de verdad estaba en el dibujo de José Luis García López, porque el guión del bueno de Len Wein era el estándar de este tipo de aventuras: primero los héroes pelean entre ellos y el villano escapa, para dar paso a los héroes acaban colaborando y lo atrapan. Dos cosas a destacar en el apartado gráfico. Lo primero la contraportada de aquella curiosa y gigante edición con cartoncillo de "mírame y no me toques", que llevaba directamente impresos los orígenes de Batman y La Masa (nótese que aún no se usaba lo de Hulk). En media página te contaban el origen de ambos con una economía narrativa apabullante. Y en segundo término, como decía el arte de García López (otro día dedicaré un post a su trabajo en Atari Force y no será porque sí) es eso, ARTE. Me acuerdo sobre todo de la página en la que hace un homenaje a Picasso y Dalí cuando el Joker está perdiendo la cabeza más que de costumbre.


En España nos llegó también en ese maravilloso julio del 89 la saga de Las diez noches de la Bestia. Constaba en total de cuatro números (Batman #417 a #420 USA) con guión de Jim Starlin y dibujos de otro nombre a tener en cuenta, Jim Aparo. Este tebeo lo recuerdo asociado a una semana de veraneo en Calpe, donde me pude leer sus 24 páginas hasta en siete u ocho ocasiones. El guión de Starlin tenía más tintes de intriga y espionaje que otra cosa, algo que me llamaba poderosamente la atención. El dibujo de Aparo era de una calidad indiscutible, recordando en algunos aspectos a Neal Adams, con todo lo que eso implica.


En el verano del año siguiente aparecía bajo la cabecera de Detective Comics una saga de tres números (Detective Comics #587 a #589) llamada Gente de Noche, con Alan Grant y John Wagner en los guiones y Norm Breyfogle en el apartado gráfico. El guión de Grant y Wagner era canela fina y muy original. El hilo conductor de la historia son las canciones de un DJ radiofónico. Las letras van coincidiendo con las escenas que dibuja un Breyfogle que aquí hace gala de su peculiar estilo. Como curiosidad, y aunque ya lo comenté por aquí, hace un par de años el propio Breyfogle me firmó el ejemplar en el Málaga Comic Festival.


Por último, ya en los años 95 y 96 salieron los dos únicos números con la cabecera de Leyendas del Murciélago (Batman: Legends of The Dark Knight #54, #64, #69 y #70), conmigo entrando ya en la mayoría de edad. Terminus incluía dos historias de terror distintas: una de Mike Mignola que ponía a Batman haciendo frente a un enemigo surgido de un relato de H.P. Lovecraft; y otra cercana a El Resplandor con guión de Jamie Delano y dibujo de un Chris Bachalo con un estilo anterior al que todo el mundo conoce ahora, más cercano a gente como Sienkiewicz o Kieth. Cierro este repaso con el segundo y último número de Leyendas del Murciélago: Criminals. Un relato en dos partes con guión de Steven Grant y dibujos de Mike Zeck, que venían de hacer maravillas con la regular de El Castigador, y que aquí sientan cátedra a mi entender por la manera de trasladar una historia dura y sin concesiones, de ambientación carcelaria, donde Bruce Wayne ha de volver a recurrir a su habilidad para crear otras identidades falsas, cosa que sí se representaba en los tebeos de por aquel entonces, pero que creo que se ha perdido.