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31 octubre 2019

LA CESTA DEL MES #57


Y llegamos al mes de octubre. En este período las recomendaciones que conforman La cesta del mes son estas que paso a desvelar:

Viaje a Xambala, de varios autores (34 en concreto). Rústica con solapas. 168 páginas. Color. 16 €. Hacia tiempo que ya no tenía el momento autobombo y este es el momento de retomarlo. Ya os he hablado por aquí del lanzamiento de Viaje a Xambala de la mano de Grafito Editorial, donde participo con un capítulo dibujado por Amelia Navarro. No se trata de una antología al uso (que alguno me ha preguntado) sino de una historia contada desde dos puntos de vista, los de Sue y Mik, ambos viajando por Xambala en busca de encontrarse. Muchos autores y ninguno malo. Lectura para pequeños y mayores. ¿Hay mucha oferta así en el mercado editorial? Yo creo que no.

Cthulhu #21, de varios autores. Rústica. 80 páginas. B/N y Color. 9,95 €. Y no es autobombo (aunque sí lo será en el próximo) pero no puedo dejar de recomendar el especial Psicópatas (Vol. 1) de la longeva revista Cthulhu, con historias de David Braña, Alfonso Bueno, Paco Zarco, Fátima Fernández, Rodolfo Santullo, Elchinodepelocrespo, Antonio Sachs, Edu Molina, César Herce, Iván Ruso, Carina Altonaga, Damián, Rubén Gil, Óscar Pérez (Ka de Oki), Facundo Percio, Juan Bertazzi, Hernán González, Dante Ginevra, Rodrigo Vázquez o Paco Limón.

Django Desencadenado, de Reginald Hudlin, R.M. Guéra, Denys Cowan, Jason Latour, Danijel Zezelj. Cartoné. 272 páginas. Color. 25 €. Siendo un ferviente seguidor del cine de Quentin Tarantino, y viniendo firmada por Guéra en parte del apartado gráfico, no podía dejar de recomendar este Django Desencadenado. Si a eso le añadimos que el excelso artista serbio se suman dos veteranos como Hudlin y Cowan, o Latour y Zezelj en labores gráficas, el resultado tiene que ser bueno por narices.

El viejo y el narco, de Ricardo Vilbor y Max Vento. Cartoné. 64 páginas. Color. 13 €. El compañero Ricardo Vilbor, uno de los miembros de ARGH!, se luce con esta historia basada en hechos reales de un hombre dispuesto a plantar cara a una de las mayores lacras que existen en la faz de la tierra: las organizaciones de narcotraficantes. Acompañado de Max Vento en el dibujo, se marca una obra que debería estar en cualquier biblioteca personal que se precie de llamarse así.

Total - 63,95 €, que es casi lo mismo (10 céntimos arriba) que lo que nos hubiéramos gastado en el mes de septiembre. Si lo hago a cosa hecha no podría haberlo cuadrado mejor.

Alternativa:


A Walk Through Hell, de Garth Ennis y Goran Sudzuka. Cartoné. Color. 144 páginas. 14,95 €. En California, los policías Shaw y McGregor han de investigar la desaparición de unos compañeros a los que se les ha perdido la pista en un almacén. Si llegan a saber lo que se encontrarían en dicho almacén seguro que no les hubiera importado perder sus placas. Ojo a uno de los detalles de la portada que da alguna pista. Ennis es un clásico, te guste más o menos, y encima acompañado del croata Sudzuka, al que descubrí en Wonder Woman para bien, puede ser uno de los tapados de este mes.


La Mazmorra (Integral 1), de Joan Sfar y Trondheim. Cartoné. Color. 316 páginas. 35 €. Una autentica obra de arte firmada por dos de los nombres más influyentes del cómic europeo de la última década. Historias descacharrantes, a la par que entretenidas, a la par que para darles dos y tres vueltas.

29 junio 2018

LA CESTA DEL MES #41


Junio ha llegado con algunas novedades bastante potentes al margen del lógico calor que debe hacer en verano. Sin más dilación, paso a desgranar lo que viene siendo La cesta del mes:

100% Marvel HC. El Castigador: El Pelotón, de Garth Ennis y Goran Parlov. Cartoné. 144 páginas. Color. 15,95 €. El tándem formado por Ennis y Parlov sigue dando alegrías a los que nos gusta lo que hacen juntos. Ya os recomendé mediante reseña hace unos años su Furia: mis guerras perdidas, y lo que hicieron entonces con Nick Furia, lo hacen aquí con Frank Castle, que no en vano aparecía en aquella miniserie. ¿Aquello sería el germen de esta nueva colaboración? Sea como fuere, una delicia ver las páginas de Parlov siempre que sea menester.   

El Sr. Higgins vuelve a casa, de Mike Mignola y Warwick Johnson-Cadwell. Cartoné. 56 páginas. Color. 12 €. El castillo Golga se prepara para el festival anual de los muertos vivientes, mientras un par de indómitos cazadores de vampiros interrogan al misterioso Sr. Higgins, recluido y temeroso en un monasterio. Él desea evitar el escenario de la muerte de su esposa y aquello que realmente sucedió en el interior del castillo Golga. Pero sus interlocutores están tan dispuestos a eliminar a los vampiros de la faz de la tierra, que acaban por convencer a Higgins de salir de su escondrijo. Un homenaje a los relatos clásicos de vampiros de la mano del mítico Mike Mignola y un Warwick Johnson-Cadwell al que le conozco porque su estilo siempre me ha recordado al de mi socio, Ertito Montana. No en vano es una de sus influencias.

The Black Holes, de Borja González. Cartoné. 128 páginas. Bicolor. 16,90 €. La confirmación de que lo que Borja González hizo con La reina orquídea no fue flor de un día llega con la publicación de The Black Holes. Con la excusa de contar cómo unos chavales quieren montar una banda punk, su autor nos cuenta cómo una de sus componentes tiene una especie de conexión con una joven de otra época. El estilo personal y muy atractivo de González hace de The Black Holes una de las novedades más apetecibles de este mes. 

Rumble 1. El color de la oscuridad, de John Arcudi, James Harren y Dave Stewart. Cartoné. 144 páginas. Color. 16 €. He de confesar que este tomo ya lo tenía en su versión original, con el sello de Image Comics. Y lo compré básicamente porque me enamoré al instante del diseño del personaje protagonista que había hecho James Harren, todo un talento desbordado. Pero Rumble es más, mucho más. Es una historia que mezcla géneros como la fantasía y el horror en un mundo tan reconocible pero desdibujado por las criaturas que lo salpican. Una lucha que se remonta muchos siglos atrás y que parece estar destinada a zanjarse en la actualidad.

Total - 60,85 € que es un poco menos de lo presupuestado el mes anterior.

Alternativas:


El espíritu del escorpión, de Fernando Llor y Pablo Caballo. Cartoné. 144 páginas. Color. 18 €. Jasmina lleva un tiempo tratando su infertilidad con Dragan Dabic, un terapeuta energético que está alcanzando un gran reconocimiento en Belgrado gracias a su discurso, a sus métodos y a su buen hacer. Pero Dragan no es quien dice ser, en realidad no es más que un disfraz que esconde a un criminal de guerra perseguido en todo el mundo. Nueva obra de un Fernando Llor con quién tuve la fortuna de volver a coincidir recientemente, y que esta vez va acompañado del dibujante Pablo Caballo, que a tenor de los adelantos vistos se puede convertir en una de las sorpresas de este año.

The Private Eye, de Brian K. VaughanMarcos Martín y Muntsa Vicente. Cartoné. 304 páginas. Color. 32 €. Ya tocaba una edición de esta auténtica masterpiece de Brian K. Vaughan y Marcos Martín. Recordar a los que no sepan nada de ella, que salió hace años en formato digital vía Panel Syndicate, la plataforma que pone a la venta sus obras en la modalidad pay what you want (el lector paga lo que estima oportuno). Cosechó éxito de ventas y de crítica, con dos Premios Eisner a sus espaldas, y abrió la posibilidad de albergar más proyectos personales como BarrierUniverse!Blackhand Ironhead o Umami, curiosamente todos con autores nacionales como el propio Martín, Monteys, David López o Ken Niimura. The Private Eye son diez números que siguen a un paparazzi en un futuro no muy lejano, donde la privacidad es tan sagrada después de la extinción de internet, que la gente se pone máscaras para salir por la calle.

09 marzo 2015

FURIA: MIS GUERRAS PERDIDAS


Hoy es día 9 de marzo así que como ya sabréis los habituales... toca reseña. La tercera tras Caballero Luna: De entre los muertos en enero y Cinder & Ashe en febrero. Siguiendo un poco la estela del genero bélico que toca esta última, quisiera recomendaros Furia: Mis guerras perdidas. En este caso el tomo 2 (hay 1 con los mismos autores, pero aún no me he podido hacer con ello). Editado por Panini bajo su sello 100% MAX, este ejemplar agrupa el material original correspondiente a los números #7 al #13 de Fury MAX. Estamos ante una joyita para los que gusten de las buenas historias de guerra, un paseo nada dulce de la mano de Garth Ennis, uno de los máximos exponentes a la hora de escribir este tipo de argumentos.

Ennis es conocido por ser el creador de Predicador, pero siempre ha manifestado ser un amante del cómic bélico desde que era muy joven. Eso le ha llevado a contar estas historias con un tono mucho más agreste que la mayoría de sus colegas coetáneos. Pero no es solo eso lo que destaca una vez más en la historia que nos cuenta Ennis aquí, no solo es la crudeza con que representa las miserias de la guerra, sea en Vietnam o en Nicaragua, ni la violencia verbal y física con que se expresan los que participan de ella. Es la sensación palpable de que no se aleja demasiado de lo que sucedió y sigue sucediendo en la realidad. El guionista irlandés nos muestra los entresijos detrás de cada conflicto. Los verdaderos intereses que llevan a masacrar pueblos enteros en nombre de la democracia. Eso sí que da miedo, porque si uno no vive ajeno a la realidad que vivimos día a día, sabe que no es una fabulación de un guionista de cómic. Otro punto a favor de la historia, es que Ennis nos muestra un Nick Furia alejado de lo que huela a SHIELD y todo por lo que ahora se le conozca. Nos presenta un veterano que no sabe vivir sin estar en el fregado, como un recluso que vuelve a delinquir para que lo metan a la cárcel porque ya no sabe vivir en libertad. Por ahí pasan además un joven Frank Castle apuntando maneras para convertirse en Punisher y un personaje inquietante como Barracuda, creado por Ennis y Parlov.

Goran Parlov es uno de los últimos descubrimientos que hice al comprar este tomo hace unos cuantos meses. Y la verdad es que estoy enamorado de su estilo, mezcla de la influencia de enormes talentos como Moebius, Jordi Bernet, Jijé, Ernesto García Seijas, Alex Toth o John Buscema. Es una gozada ver como se las apaña para lucirse y al mismo tiempo darle a la historia de Ennis justo lo que necesita en cada momento. Se nota que no es la primera colaboración de ambos, ya que mirando en sus carreras, entre 2006 y 2008 habían trabajado juntos al menos en una treintena de números de la colección The Punisher y en la miniserie de cinco números dedicada al mentado Barracuda. De Parlov estoy deseando pillar Starlight cuando haya edición española, porque visto en su día el primer número online me dejó maravillado. Volviendo a su papel en Furia: Mis guerras perdidas, es destacable lo que consigue con las expresiones de los rostros, dado que vemos a una serie de personajes fijos en diferentes épocas. Sus rostros se arrugan, se abotargan o consumen, pero siempre vemos los mismos demonios que a cada uno van consumiendo por dentro, y los pecados que acaban por pasar factura a un lado u otro de las zonas de conflicto. Si me pusieran hoy día en el brete de escoger cinco dibujantes que son para mí quintaesenciales, seguramente uno de esos cinco sería este croata.